Gusta Lapayese de dejar la pincelada suelta,
pareciendo bocetos algunas obras. En todas la factura es por pequeñas
manchas que forman retícula y dan vibración. De manera paralela
a la aspereza de la superficie en los bronces, tiende en las pinturas
a una apariencia táctil. Igualmente a la estilización y
a cierto esquematismo, sin renunciar a su visión expresionista
alegre y optimista.
Alberto del Castillo
Diario de Barcelona, 9 de noviembre de 1975 |