Notas para la inauguración, por Luis Arencibia, Director del Museo
de Escultura de Leganés
02/octubre/2007
"Inauguramos hoy una exposición de Ramón Lapayese,
del que tenemos desde hace años una escultura en el Museo de Escultura
de Leganés, depósito del Museo Nacional Centro de Arte Reina
Sofía. La obra, llena de ironía, se titula 'Visitante ilustre'.
A Ramón Lapayese se le enmarca dentro del Expresionismo español.
Él mismo, en una entrevista, dijo que 'utilizaba el arte para comunicar
sus sentimientos a los demás'. Y esa es, precisamente, la mejor
definición de Expresionismo: el arte no como una representación
de la realidad objetiva, exterior, sino como plasmación de los
sentimientos interiores, subjetivos, de las vivencias del propio artista.
El Expresionismo surge a fines del siglo XIX, aunque ya podríamos
hablar de expresionismo en artistas como Grünewald o Goya. En los
primeros años del S. XX se divulgaban las teorías de Freud
sobre el psicoanálisis y el mundo interior de las personas. Refleja
un período convulso y angustioso de la sociedad, previo a las guerras
mundiales, y en los períodos de entreguerras y posteriores. Es
un producto del pesimismo y la amargura de aquella época llena
de incertidumbre.
Aunque se desarrolla en Alemania, donde destacan dos grupos: 'El Puente'
y 'El Jinete Azul', que impulsan las corrientes expresionistas, tiene
grandes representantes de otros países: Munch en Noruega, Ensor
en Bélgica, Rouault en Francia, Kokoschka en Austria.
El Expresionismo no es un movimiento de maestros, con escuelas o seguidores,
ni de una sola idea estética. Cada artista es independiente de
los demás, y el propio movimiento evoluciona hasta el expresionismo
abstracto de Kandinsky, y luego de Rothko y Pollock.
El expresionismo no sólo abarca la pintura, sino también
la escultura, el cine, el teatro, la música, la poesía,
etc.
En España podemos partir de Goya y sus pinturas, y luego, el expresionismo
adquiere una marcada tendencia social y a veces tremendista: López
Mezquida, Castelao (línea regionalista), Francisco Mateos, y sobre
todo, José Gutiérrez Solana, quien denuncia las situaciones
sociales en los bajos fondos, con personajes locos, sombríos, y
situaciones y costumbres siniestras.
Ramón Lapayese realiza su obra como pintor, escultor y grabador,
y en diversas técnicas o materias: madera, bronce, piedra, hierro,
cerámica. Aporta una visión personal, irónica y descarnada,
con una paleta cargada de pasta, figuras deformadas, desgarradas. A veces
denuncia situaciones injustas con gran vigor, y en otras ironiza sobre
ellas. Es un artista contracorriente que no se acomoda al uso de la época,
que no pretende decorar, sino denunciar, o expresar sus sentimientos.
Pinta pocos paisajes aunque –decía- 'los vendiera mejor'.
Fue, por tanto, un artista honesto y coherente consigo mismo, a lo largo
de toda su trayectoria.
Queremos agradecerles a su viuda y su familia por dejarnos aquí
este regalo de exposición."
Luis Arencibia, Director del Museo de Escultura
de Leganés
2005
Exposición en Madrid, Galería Annta, marzo de 2005