(...)Ramón Lapayese presenta una serie
de esculturas y pinturas - pues en ambas técnicas alcanza grado
de excelencia - con radical acento expresionista. Si en la escultura logra
efectos plásticos mediante enlaces formales de acerada intencionalidad,
en la pintura obtiene idénticos efectos acentuando el cromatismo
en sus gamas más intensas y apasionadas. Pero ni en uno ni en otro
caso hay disonancia o deformación deliberadas, achaque tan frecuente,
y sí, a cambio, una dicción segura y vigorosa y un acento
personal inconfundible.
Angel Marsá El Correo Catalán, 15 noviembre 1975 |