A Ramón Lapayese no cabe considerarlo como un escultor con veleidades pictóricas,
sino un pintor con entidad autónoma. Alcanza el máximo clima expresionista en
la pintura de sus escenas taurinas, con tensos subrayados en rojos vinosos y
en negros, tendencia a la reticulación del campo cromático y deformaciones nerviosas
del arabesco que, no por sutiles, dejan de ser intensamente expresivas.
El dinamismo de estas escenas cede el paso al estatismo en sus interpretaciones
de figuras aisladas o de parejas de personajes. En ellas es menor la separación
entre escultura y pintura (...)
Carlos Areán La pintura expresionista Ibérico Europea de Ediciones |